No tardes más, que no me quedan más momentos por imaginar.
Acelera tus pasos estés como estés,
que el tiempo no espera y la juventud no es eterna.
Camina por ese pasaje cuyo fin me pertenece,
que mi corazón fue creado para amarte
y enceguecidos han de ser mis ojos para alguien más.
No dudes, que yo sí espero,
porque mis latidos no son en vano y mi voz esconde canciones sólo para ti.
Con el viento te he enviado suspiros para que me encuentres por fin,
y con mis ojos rastreo tus pasos, que quizás han de estar lejanos;
pero el destino tiene un veredicto, un lugar ameno donde sólo tú y yo hemos de vivir.

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