viernes, 6 de noviembre de 2009

Esa felicidad que no se puede comprar...


Vivimos tan preocupados de encontrar la felicidad, sin embargo no nos damos cuenta de que buscamos mal. Lo buscamos en lo material, en el dinero, en cosas que como todas en este mundo algún día pasaran. Y en medio de ese alboroto, en donde todos corren de un lado a otro, aplastamos la simpleza de la vida, pisoteamos una y otra vez, quizás sin darnos cuenta, la verdadera pócima de la felicidad.
Es lamentable que ni siquiera tanto avance tecnológico sean capaces de proporcionar una duradera felicidad al ser humano, y es más, me atrevería a decir que incluso representan un verdadero obstáculo a la hora de encontrarla. Si supiera el hombre que ella esta ahí en la puerta de su casa, en frente de sus ojos, vive con ella, pero no la ve, no la siente; y la sigue buscando en la tv, la moda, el dinero etc. etc.
¿Y para qué? si es gratis amar, disfrutar el cielo, el sol, la tierra, tener amigos, poder respirar, pensar, leer lo que estas leyendo...''El que cree que el dinero lo es todo, termina haciendo todo por dinero'' (Voltaire)...
No seamos maquinas rastreadoras de bienes materiales, más bien seamos almas deseosas de amar y ayudar a este mundo tan consumista que día a día se olvida mas de lo verdaderamente importante en esta vida.. Esta, sin duda, es la manera mas fácil de hallar la felicidad, esa que no se podrá comprar con ningún billete en esta tierra jamás...

martes, 27 de octubre de 2009

Pensamientos abstractos ...


Hundida en mi pensamientos

he perdido la noción del tiempo,

con un miedo enorme a conocer

algo que perturbe o destruya mi fe.

Alojada en realidades ajenas

me he olvidado de la que me corresponde.

Pero no me rendiré, y seguiré en busca de mi ''yo''

ese que en algún pasaje de mi niñez se quedó ...

jugando, lleno de felicidad, temo que a mí no quiera regresar

¡Ya quiero despertar!

y ver que hay tras esa enorme muralla

encontrar la libertad

y gritar lo que mi alma calla.

Si miedo al  ''qué dirán''

eso ya no me debe atormentar

tengo derecho a ser distinta

y a no a todo el mundo tener que agradar.

¡Ay esta vida mia!, tan ajena a lo normal,

me ha dado todas la herramientas para triunfar,

ahora solo quiero aprenderlas a usar.